lunes, 8 de noviembre de 2010

Vibra Naranjo con espíritu del 'Indio' BY REFORMA



La española traerá su gira Adagio al Auditorio Nacional el miércoles

Fuente: Reforma.com / Texto: Gibrán Mena / Fotos: Luis Veloz


La música y la cultura mexicanas influyeron definitivamente su carrera y personalidad, aseguró Mónica Naranjo durante su visita a la que fuera casa de Emilio "El Indio" Fernández, la tarde del sábado en Coyoacán, a donde acudió para conocer la ofrenda de muertos y saludar a Adela Fernández, hija del cineasta.

"México es mi segunda patria. Yo salí de un pueblecito para venir a vivir a una gran capital.
Pasé cinco años maravillosos (de 1993 a 1998) y volví a España, porque era por trabajo", narra la intérprete de "Sobreviviré" en la cantina de "El Indio".

Probar tequila en una jarra de barro pequeña, morder un pan de muerto, colocarse un sombrero de mariachi y besar una de las balas de la carabina 30-30 que en vida portara el director de El Rapto (1954), fueron algunas de las muestras de cariño que hizo manifiestas durante su paseo por la sala, el dormitorio, la cantina y el jardín de la casa.

La bala incluso le fue obsequiada a Naranjo por Cristóbal Arias, restaurador y guía del lugar, quien la tomó de la canana de la cual faltan ya varias municiones.

La construcción, abierta al público general para observar las ofrendas, está poblada por el recuerdo de las visitas de personajes históricos como Luis Buñuel, Marilyn Monroe, Ella Fitzgerald y Diego Rivera, pero la cantante resaltó con mayor énfasis la del director mexicano.

"No sólo tiene muchísimas aventuras que contar, sino que está muy viva. Los protagonistas siguen estando aquí, Atenea Fernández (nieta de "El Indio" fallecida en 2002) y 'El Indio'", afirma la española, que presenta este miércoles su Tour Adagio en el Auditorio Nacional.

Aunque son famosas sus declaraciones a la revista Rolling Stone en España (2000), cuando aseguró que la industria musical en México era poco pluralizada y que en 1993 predominaba la música norteña y cantantes mayores que interpretaban baladas edulcoradas, la intérprete dice guardar un recuerdo apreciado de los exponentes mexicanos.

"Yo llegué al País y me dejé influenciar por todo lo que me rodeaba. Escuchaba mucha música, leía sobre el País. Me fui haciendo al País e incluso adopté el acento mexicano porque estaba rodeada de ellos".

"Siempre he sido una admiradora acérrima, por su talento y por ser una mujer con un carácter maravilloso y desgarrador, de Alejandra Guzmán, de Los Tigres del Norte, que posiblemente tengan unos de los mejores repertorios de la música norteña en este País", dijo, sin precisar sus temas favoritos de los cantantes.

"La verdad es que soy malísima para los títulos, incluso hasta para lo que hago yo", se justifica.

No obstante, las líneas generales de la vida de Frida Kahlo las comentó con su mánager, mientras observaba un retrato de la pintora mexicana desnuda, y también elogió la apariencia de "El Indio" en un retrato en carboncillo.

"¡Pero qué caballero, era un hombre muy macho!", exclamó al oír una anécdota según la cual "El Indio" defendió a una mujer que fue agredida.

Cuando fue alcanzada por Adela Fernández en su recorrido, el rostro de la española dibujó una lágrima debido a la emoción.

"Perdóname que no recuerde tu voz, sólo recuerdo tu cabello bicolor, cántame algo para recordar tu voz", pidió Adela, mientras daba un trago al vaso de tequila que llevaba.

Y aunque no interpretó melodía alguna, Naranjo la tomó de las manos, agradeciéndole la hospitalidad recibida y elogiando la belleza de la casa.

Donde más duele

Aunque en 2000 criticó a la música mexicana en la revista Rolling Stone, Mónica Naranjo aseguró que esas declaraciones no afectaron su carrera, aunque sí le pegó en lo personal.

"No creo que haya afectado cómo la gente me percibe. Si algo ha tenido siempre mi público es una gran confianza por mí, y que no se deja influenciar por personajillos que hoy ya no existen".

"Me afectó en cuanto a lo personal, porque yo siempre he amado mucho a este País, y se lo debo todo. Eso me afectó, pero en cuanto al público no, porque venga a trabajar o de visita siempre me esperan con los brazos abiertos, mi familia y la gente en la calle", afirmó.

La intérprete no dio shows en el País hasta 2008, y las ventas en México del disco de la actual gira, Adagio, no han alcanzado el disco de oro, un reconocimiento que sí obtuvo a una semana en 1997 con Palabra de Mujer.

"El día de hoy a las compañías discográficas ya no les interesa vender discos. Hoy por hoy un disco en la calle es el mero pretexto para hacer un tour. El negocio del disco se acabó", argumentó.

Además, el concierto que dio en el Teatro de la Ciudad en 2008 fue pensado para esa localidad, menor al Teatro Metropólitan, en el que años atrás había agotado localidades dos fechas consecutivas, según recordó.

"Fue un conciertazo, mágico, después de tantos años. No sentí más que cariño. Lo hicimos ahí porque en España la gira se hizo en teatros con mucha historia, como era el caso del Teatro de la Ciudad", defendió.



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