viernes, 11 de noviembre de 2016

Mónica Naranjo busca su esencia televisiva: “No quiero que me guionicen” by Revista Teleprogramas

HABLAMOS CON LA ARTISTA EN LA PRESENTACIÓN DE SU FRAGANCIA






Con esa sinceridad marca de la casa, la cantante nos confiesa que ha rechazado concursar en ‘Masterchef Celebrity’ –“¡Les dije que una mierda!”–, explica qué pasa con la filtración de su programa de entrevistas y su vínculo con Telecinco y valora a Chenoa como jurado de ‘Tu cara me suena’.


Texto extraído/cortesía Teleprogramas.tv | Texto: Gonzalo Cordero | Fotos: Juan Naharro-Getty Images 

Fresca, limpia y accesible”. Así define Mónica Naranjo la fragancia unisex que la casa cosmética LR ha creado a su imagen y semejanza. La cantante se ha involucrado a fondo en este nuevo proyecto que complementa su faceta musical y televisiva: a finales de noviembre editará la versión sinfónica de Lubna, su ópera rock, y después escogerá una de las ofertas que tiene sobre la mesa de varias cadenas.

¿A qué huele Mónica Naranjo?
Todos vamos cambiando nuestros gustos con los años, los de los cinco sentidos. El tema del olfato es decisivo en las relaciones humanas: cuando le doy un beso a mi hijo es que tengo que olerle la cabeza, ¡y tiene 24 años! O, por ejemplo, si mi marido no oliera tan bien no estaría con él, porque químicamente no me diría nada. El olor de una pareja te puede excitar más o menos… Esta fragancia me la pongo al levantarme y al acostarme, con eso lo digo todo… Mi marido se pone un poco tontito (risas).

Has decidido hacer una fragancia unisex: ¿funcionará mejor entre hombres o entre mujeres?
Seguro que de la misma manera, porque es una fragancia, fresca, limpia, accesible… No me creo que haya un sexo que vaya a usarlo más. Yo al menos nunca me fijo en si un perfume es para hombre o para mujer, nunca he entendido esa diferencia.


Identificas con este perfume la canción Perdida, de tu último disco.
Sí, LR patrocina ese vídeo para que el lanzamiento sea simultáneo. Era el siguiente sencillo que queríamos lanzar, coincidió y fluyó. Hoy se lanza el perfume, el 25 de noviembre se publica la versión sinfónica de Lubna, el manuscrito también…

¿Vamos a ver Lubna en el teatro, en versión musical contigo de protagonista?
Yo me estoy intentando recuperar de 7 años de grabación. Desde que publiqué Tarántula he estado encima del escenario, en 7 años he hecho 5 giras. Necesito extrañarlo un poco. La sensación cuando edité Lubna fue de vacío. Me he quedado consumida, y en ese estado no puedo subirme a un escenario, lo que tengo es que recuperarme.

¿Y qué vas a hacer entonces?
De momento sigo con la promo de Lubna aquí y fuera. Y tengo varias ofertas televisivas encima de la mesa y veré al final qué hago y qué no.


¿Qué esencia tienen que tener esos proyectos televisivos para que te animes?
Que pueda ser yo. Que cuando me den un guión pueda adaptarlo a mí, no quiero que me guionicen.

¿Has podido ser tú en todos los programas?
Bueno… (se lo piensa). En su mayoría, sí. He tenido suerte. Porque otros compañeros se quejaban y yo he tenido suerte. Llevo años en la televisión y no he tenido problemas.

Tu programa de entrevistas se filtró y pudo verse durante unas horas.¿Cómo te has sentido como entrevistadora?
Bien. La persona a la que vas a entrevistar busca cercanía, tacto, cariño. Cuando me ofrecieron hacer este programa, pensé qué me hace sentir a mí estar a gusto con un periodista, con un compañero, y es justo eso. Yo he buscado ese nivel de aproximación. En el piloto que grabé entrevisto a Malú, que es mi amiga, por lo que ahí no hay ni trampa ni cartón, y a Jorge Javier, a quien no conocía. Nos admirábamos y respetábamos, pero hasta el día que irrumpí en su academia de música no nos habíamos visto. Además es tal cual, lo bonito del programa es que se captan las primeras reacciones, no se ensaya. Pasé de admirarle a quererle.

Aún no se sabe quién lo ha filtrado…
No lo sé ni yo. Pero no me preocupa. El piloto lo cerramos superbién, se ha filtrado, pues no pasa nada, se acabó el problema. Ha gustado mucho. Es como cuando te filtran un disco; ¿estaba acabado, no? Pues no pasa nada, ¿para qué lamentarnos?

¿Crees que lo podremos ver en alguna cadena?
No te lo puedo decir… Me tienen amordazada, como en El silencio de los corderos (risas).

¿Entonces podría comprarlo alguna que no sea Telecinco?
Podría ser.



¿Cómo ves a Chenoa de jurado en Tu cara me suena?
¡Chenoa es muy buen jurado! Estaba participando en un programa en TV3 que lo hacía de maravilla. Es una gran profesional. Y Lolita está que se sale. Es que no se puede comparar. No se debe comparar. Cada persona tiene su estilo; yo soy muy bruta, que a lo mejor es lo que gusta.

¿En tu vida has hecho o te han hecho más cobras?
¿Cobras? A mí si me van a dar un pico me dejo (risas). Aunque en esta última firma de discos tuve que hacer un par de cobras a niñas de 14 o 15 años. No les di el pico porque eran menores. Venían estupendas, guapísimas, con sus mechones… (risas) Si te digo la verdad, cuando haces firmas multitudinarias como las que yo hago, al final te das cuenta de que la persona que está horas y horas haciendo cola en la calle no quiere que le firmes un autógrafo; necesita afecto, un abrazo.

¡En las últimas firmas has estado hasta las 4 de la madrugada en Madrid y Sevilla!
Sí, y en Valencia me fui a desayunar directamente: huevos revueltos con verdura a la brasa y una copa de cava. ¡En mi vida había tomado eso a las 7 de la mañana!

¿Tu público ha cambiado mucho?
Muchísimo, me di cuenta en la promoción del disco 4.0: se mantenía el de siempre, más maduro, y mi sorpresa fue el preadolescente. Supongo que la tele ha tenido mucho que ver. Niños y niñas con 12 o 13 años que me miraban… Qué monos.



¿Te cuesta compatibilizar todo eso con tu vida personal?
No. Yo cuando regresé hace ya años tuve claro que eso no me iba a volver a pasar. Las prioridades han cambiado tanto… Mi trabajo es importante, pero mi vida lo es más. Hoy solo hago aquello que me mueve; estar por estar, no.

De hecho dices que te gusta ejercer de ama de casa…
Me encanta, ¡soy una gran ama de casa!

Y tienes hasta libro de cocina… ¿No te llamaron para Masterchef Celebrity?
Me invitaron, sí. Y dije que una mierda (risas).

¡Por qué!
Te voy a decir lo que opino: no me parece bien que entre compañeros seamos tan cabrones.
Pero es siempre con cariño, y podrías estar cocinando con Loles León, por ejemplo.
A Loles la quiero y admiro, por eso no sería cabrona con ella (risas). El otro día veía a Jordi (Cruz) poniendo esas caras… ¡Qué malo es Jordi! Mira que le quiero, pero es malo. Y Loles le miraba con una carilla… ¡Me daban ganas de darle una torta con la mano abierta! (risas). Sabía que eso iba a pasar, por eso cuando me lo ofrecieron les dije: “Estáis borrachos, nada, nada, a por otra”. No se puede cocinar con esa presión. Yo normalmente me pongo por la tarde noche, me sirvo mi copita de vino y voy a mi ritmo. Eso de tener 90 minutos… ¡Si hombre! Mira que soy fan de Masterchef, pero no, lo veo y me duele.

¿Pero en qué punto de cocción está tu faceta televisiva? ¿Sigues vinculada a Telecinco?
Yo estoy bien con todas las cadenas. Vamos viendo. Tengo que organizar mi agenda con las acciones de LR a nivel nacional e internacional, tengo la música… Entre unos y otros estamos buscando las fechas.

Volvamos a la música. ¿Por qué elegiste Jamás para presentar Lubna?
Fue una elección difícil. Yo pensaba en principio en Apocalíptica, que me parecía un single apoteósico para empezar. Pero dura poco más de dos minutos y complicaba el contar la historia, plantear el videoclip… En Lubna se cuentan historias muy duras… Cuando leí el manuscrito, me pareció un ejercicio de videncia, todo lo que lo cuenta está sucediendo, y eso que se escribió hace años. No sé si esta historia va ayudar a abrir el corazón y la evolución emocional de las personas o nos vamos a quedar aquí y vamos a seguir sufriendo. El otro día me decía mi psicoanalista: “Coño, es que es muy oscuro”. Yo le decía que sí, pero depende del estado anímico con que lo escuches.


¿Cómo ha sido cantar en catalán en la Sagrada Familia?
Un regalo. Cerraron la Sagrada Familia para este vídeo, todo un lujo. ¡Huele a mirra! Y eso que no habían hecho ninguna misa ni nada. Cuando TV3 me pidió participar en La Marató lo vi como un lujo total: la adaptación al catalán de Amazing Grace es preciosa, además me recordó a mis primeros pinitos en la música, en la coral del cole, que cantábamos en catalán, todos los villancicos. Fue volver a ese momento del conservatorio… Además la causa es la lucha contra el ictus, y a mí es un tema que me toca de lleno. No podía faltar.

¿Qué es lo que más te gusta hacer cuando no estás trabajando?
Estar en casa. Cada vez me cuesta más salir, ¡sufro! Los nenes (se refiere a sus perros) me miran con una carita… Lo paso fatal.

En otras entrevistas has dicho que no cierras la puerta a ampliar la familia…
Ahora sí la he cerrado. Me he dado cuenta de que es mejor ser responsable. Tengo un hijo de 24 años que está criado, vive fuera, es un buen chico. Lo recomiendo (risas). Imagínate que me quedo en estado y doy a luz a una niña como yo… ¡No! No tentemos a la suerte (risas).


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